Tesis sobre un Obviecidio

Anoche, obviando toda advertencia de mi sentido arácnido cinematográfico, volví a ver cine argentino (y eso que me había jurado una y mil veces no volver a caer en la trampa). Llegué al cine, gracias a la magia del dos por uno y a quién me acompañó solo me salió $23. Me senté en la butaca esperando nada y una vez más, nada es lo que obtuve. Para una revisión completa seguir leyendo más abajo

Ficha Técnica.

Nombre: Tesis para un Homicidio
Director: Hernán Goldfrid
Guión: Patricio Vega
Música: Sergio Moure
Fotografía: Rodrigo Pulpeiro
Camaras: El epiléptico Gonzalez
Protagonistas: Ricardo Darin – Alberto Ammann –  Arturo Puig – Calu Rivero.

En primer lugar y antes de entrar de lleno en la crítica de la película, un descargo.. «muchachos del cine nacional.. SABEMOS que deben conseguir sponsors para realizar sus películas porque de otra forma no sería posible filmar dos minutos, pero… es necesario que los primeros seis minutos de escena sean uno tras otro los «anunciantes de las películas» en serio, aburre. Pueden tranquilamente ir al final en los créditos y ya se que me dirán, nadie ve los créditos, pero… estar sentado cinco minutos viendo que el banco de España, la secretaría de turismo de Tangamandapio, el INCAA, la coca cola, la mar en coche y el barbero de Sevilla auspician ésta película… en serio.. cansa.

Y ahora, hecho el paréntesis, vamos a lo que nos compete, la crítica en sí. Antes que nada, quiero partir de la premisa que ésta es una película que está catalogada dentro del genero de «Suspenso» o un «Thriller» como le llaman en el gran país del norte.

Una de las premisas fundamentales del género de Suspenso es más allá de la intensidad de las confrontaciones, la consistencia en la tesis del argumento, la presencia del investigador agudo y cerebral, como del antagonista que debe ser una mente brillante, el juego del gato y el ratón etc, etc, etc. decía una de las premisas fundamentales del género de suspenso es el elemento sorpresa. Una buena película de suspenso debe mantener al espectador realizando en su cabeza las mismas elucubraciones que realiza el investigador en la pantalla, una buena historia de suspenso, nos tiene que tener a todos tan confundidos como al protagonista, y si es posible, interactuar con el espectador, guiñándole el ojo no saltando el cuarto muro sino permitiéndole jugar con sus propias teorías, básicamente una buena historia de suspenso nos tiene que entretener también permitiéndonos ser el detective y si es posible, sorprendiéndonos con el final, o con algún detalle que se descuelgue en la trama.

Esta película en particular carece de todo tipo de sorpresa, la idea en la que está basada y los personajes tienen un gran potencial, un enorme potencial pero la historia está contada pensando que los espectadores son niños de jardín de infantes que deben ser llevados de la mano desde el décimo minuto de la película (que por cierto dura una hora y media) hasta el final. Pareciera sinceramente que tuvieran miedo que el público no entienda alguno de los detalles de la trama, por lo que una y otra vez los explican y re-explican en los inconsistentes diálogos en los que el asesino prácticamente le dice al investigador, aunque en realidad habla con el público, «mirá que soy el asesino». Casi al final de la película, quieren reivindicar ésto intentando sorprender con algunos detalles dónde uno se emociona… todo cierra.. ahora me sorprenden gratamente dándome un giro en la historia, pero no en la escena final de la película, por si se nos había escapado algún detalle o nos habíamos ilusionado con un juego sutil de contrapuntos que nos llevaran a pensar lo obvio y no ver la realidad (que es lo que se presume pasa en la cabeza del protagonista, cegado por su obsesión) lo obvio aparece de nuevo ahí, tan burdamente puesto que da por tierra toda esperanza que pudimos haber albergado.

Dos escenas de sexo que no tienen ningún tipo de necesidad de estar allí, salvo por ver a Calu Rivero en bolas una vez y a Random NN en otra, más la escena obligada del beso entre los protagonistas que también pudo no estar, una buena propaganda a Fuerza Bruta y un par de buenas tomas de la Facultad de Derecho de Buenos Aires completan el cuadro.

De las actuaciones personales, poco y nada salvo por un Arturo Puig esporádico y un Ricardo Darín que no está mal pero que lo he visto meterse mucho mejor en un personaje el resto lamentable para abajo, al villano de Ammann solo le falta el sobretodo negro y los bigotes en punta, y por cierto, si vas a hablar con acento español, hablá con acento español, no uses mitad y mitad, queda horrible.. hubo momentos en los que no se sabía si era peruano, colombiano, español o argentino. Calu Rivero estuvo decente pero, debieran de recomendarle que en las escenas de llanto no se de tanta masa con las gotas, tanta lágrima puede resultar algo bizarre.

Finalmente, un apartado especial para las cámaras. En los viejos clásicos del cine de suspenso, una de las cosas que más se disfrutaban eran los planos y los tiempos sobre algunos objetos o detalles. El personaje fumando, el vaso de whisky, la calle con gente caminando, en ésta película intentan rescatar éste tema, pero en serio señor director, señores camarógrafos, veinte cámaras tomando la cara de Ricardo Darín en un primer plano desde veinte ángulos distintos en menos de un minuto, el revolear la cámara hacia un lado y otro girándola como si se tratara del motor gráfico de un FPS o poner un cristal en medio para que se vean muchas caras de Darín en vez de una no quiere decir bajo ningún concepto detenerse en los planos y disfrutar del tiempo y los detalles. Les recomendaría ver un clásico de fines de los sesenta llamado Le Samouraï protagonizado por Alain Delon para que vean a lo que me refiero.  Y no, agregar violines y música de cuerdas estridentes o un bandoneon para generar suspenso no mejoran el hecho que no exista ningún suspenso en ninguna parte de la trama.

En consecuencia, como relato no es malo, la historia es si se quiere entretenida aunque no da para una hora y media, al menos no contada de esa forma pero, como es una película de suspenso y falla monumentalmente por ser obvia desde el principio y llevarte de la manito para que no te pierdas en la historia ni pienses nada que no esté de acuerdo a la trama pensadita y armadita por el autor no es una película que recomendaría, salvo que no tengan nada que hacer o que quieran una película para ver mientras hacen otra cosa.

Nota final: tiene un dos… nos vemos en marzo.

One Comment en “Tesis sobre un Obviecidio”

  1. geo Says:

    Pésimo comentario (porque a crítica, obviamente, no llega).
    Si sos tan bueno para cuestionar (pavadas) podrías mostrar tus propias películas a ver que tal filmás.
    El hecho de que hayas calificado a Rivero como que ‘ estuvo decente’ marca bastante de tu calidad cinéfila. Cero. Los dos.
    No sé cómo caí acá, pero ya me voy y olvido rápidamente este mamotreto.


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: